22 de noviembre de 2011

¡Te extraño!

Hace un tiempo llegó a mi vida un pequeño reptil que se convirtió en mi compañero inseparable, Boris, una iguana que encontré en casa (debió haberse escapado de algún lado) al principio yo sufría mucho porque no sabía nada de iguanas, la llevé con el veterinario porque tenía un dedo mocho y el puto no comía, yo tenía que darle de comer y beber en la boca, era una odisea porque él no me conocía entonces siempre levantaba la cola en tono amenazante, parecía que me decía "¡No te pases de lanza!" sufría dos que tres coletazos, y déjenme decirles que si duelen es como si te dieran un latigazo o algo así, los primeros días me daba un poco de miedo hacerlo enojar, tenía que ponerle un trapo arriba de la cola por si se ponía punk y me quería madrear.
Su dedo mocho <3

Tenía que moler fruta con un suplemento alimenticio para iguanas, se veía espantoso pero olía rico, se lo daba con una cuchara y el mamón no se dejaba,  también tenía que darle suero con una jeringa, me estresaba mucho que me rechazara la comida, así que me puse estricta y lo forcé a comer, pa mamón, mamona y media, se recuperó y se puso bien guapo, amaba la flor de calabaza, la manzana, los champiñones, nos hicimos amigos, siempre fue mamón y digno, pero a su vez era encantador, "Las iguanas no tienen sentimientos, no demuestran afecto", eso me dijo el veterinario, eso leía en los foros de reptiles que me devoraba para aprender a darle una buena vida, me decepcionó terriblemente enterarme de ello, porque yo comenzaba a quererlo mucho y obvio quería que él también me quisiera, recuerdo que dije, "así es el amor, no siempre es correspondido" Con el tiempo quise creer que Boris no era una iguana común y él si me quería; y no me importaba que dijeran los expertos, yo quería creer que era así (pinche gente que le encanta destruir las ilusiones de los demás) :( Boris cooperó para que mi fantasía fuera creíble, cuando llegaba a casa me veía, venía a mi y se trepaba, la mayoría del tiempo lo tenía encima de mi, era rete encimoso (es por eso que yo siempre traía los brazos arañados) hasta a mi cama se trepaba conmigo, a veces no me dejaba ni usar la computadora el puto! y me tenía que estar peleando con él, era bien llevadito, tal vez no tenía sentimientos, tal vez  sabía que yo le daba de comer y por eso se portaba chido conmigo, tal vez se acostumbró a mi, pero yo quería creer que me quería, porque me lo demostraba ¡Snif!


¡Chequen nomás que galanazo!


Un frío día Boris no aparecía, lo busqué por todos lados sin éxito, salí a la calle, temí que se hubiese subido a algún árbol, que lo hubiera lastimado un perro, que lo hubieran atropellado,  me daba terror no volverlo a ver, fueron los días mas deprimentes de mi vida, salía todos los días a buscarlo, lloraba muchísimo, pensaba "Si no lo volveré a ver, solo espero que alguien lo haya encontrado y lo esté cuidando" :( . Una mañana mi hermana entró corriendo y sonriendo a mi cuarto y me dice ¡Boris está en su árbol! No podía creerlo, la miré como diciéndole, no juegues con mis sentimientos perraaaa, y me dijo "es neta, está tomando sol el cabrón" y salí disparada al patio, lo vi con las patas estiradas y comiendo las hojas del árbol, fue uno de los momentos mas felices de mi vida, cuando recuperé el habla comencé a putearlo por haberme abandonado y hacerme pasar ese calvario con cruz y todo, pero cuando vi como me miraba y sacaba su lengua, dije aaaww cabrón, te amooo, y se me pasó el coraje, soy bien pinche facil de contentar jaja.


¡Además combinaba re bien con mis sábanas!
Boris y yo hicimos un lazo chingón, era como una extensión de mi, y platicábamos y todo el pedo, bueno en realidad yo era la que le platicaba, él nada mas me miraba como pendejo, su lengua me guspaba mucho, era tan chiquita y gordita y rojita, me daba ternura, seguro le hubiese dado unos besotes bien ricos a una bella iguana coquetona.
Cuando salia con él a la calle llamábamos la atención, bueno en realidad yo no jaja, el que llamaba la a tención era él y la gente le decía a sus hijos, "Iraaaa hijo la lagartija de la muchacha" jaja Boris siempre se portó bien y nunca lastimó a ningún niño jodón, es unas lástima, me hubiese gustado que le diera un colazo a alguno para que se enseñen a no ser confianzudos.

En su árbol favorito
Un día Boris estornudaba mucho, eso en un reptíl es delicado, lo lleve al veterinario y comenzó con un tratamiento, un par de días después comencé a ver que caminaba raro, como que se medio tambaleaba y su cola estaba flácida, ahi me preocupé muchísimo y lo llevé de emergencia al veterinario,  me dijeron que era un problema en el sistema nervioso central y que no me daban muchas esperanzas :( lloré un chingo, no podía creerlo, lo miraba y decía "mi niño, no te preocupes, algo vamos a hacer" me negaba a aceptar que no lo vería mas, fueron días bien difíciles, Boris se ponía peor, ya no podía sostenerse bien en sus patas, yo no podía ni dormir, estaba bien pinche triste y preocupada. Una tarde Boris estaba mas encimoso que de costumbre, se arrastraba a mi, intentaba subirse pero dejé sobre la cama de mis padres mientras iba por su medicina, lo dejé solo dos minutos y cuando volví lo encontré muerto, mi corazón se hizo cachitos, me quedé un rato abrazándolo, no podía parar de llorar, cuando estuve lista lo llevé al veterinario para que lo cremaran, me toco despedirme de él, fue un momento horrendo, lloré hasta deshidratarme, los días posteriores fueron bien duros, era feo entrar y no verlo, era feo que los arañazos en mis brazos sanaran y saber que ya jamás volverían a estar igual.


Lo extraño muchísimo, supongo que por eso escribo éste post, como lo he dicho varias veces no soporto el abandono, los adioses, no me gustan las despedidas, no me gusta amar a alguien y perderlo despues, pero así es la vida, hasta ahora sigo creyendo que las personas somos una mierda y fallamos infinidad de veces, pero nuestras mascotas no nos fallan jamás, ellos están ahí incondicionalmente, son leales, sinceros y te alegran la vida.
¡Te amo Boris!

Ésta foto la saque el día de muertos, seguramente el se hubiese comido la flor, era bien tragón,